ALEXIA PUTELLAS: MEJOR JUGADORA DEL PLANETA Y REFERENTE DE TODA UNA GENERACIÓN

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 El pasado 29 de noviembre de 2021 ya está marcado con letras de oro en la historia del fútbol español. Alexia Putellas logró el Balón de Oro para convertirse en la primera jugadora española en alzar el prestigioso trofeo de la Revista France Football, la segunda española tras el que logró Luís Suárez hace más de 60 años.  

Desde entonces, ningún español había levantando el balón dorado. Hasta Alexia. Pero detrás de este gran éxito hay toda una vida dedicada a su pasión, el fútbol, con sinsabores y mucho trabajo hasta llegar a la cima del mundo…

Alexia siempre ha tenido un balón en los pies. “En la plaza, y era la única niña, eso sí. En el recreo también era la única. A veces se metían otras chicas, pero no tanto. Yo notaba una absoluta normalidad, la misma que tenían los niños. Nunca noté nada raro. Y es bonito porque muchos de esos niños con los que empecé en la plaza con tres años siguen siendo hoy mis amigos. Directamente hacía yo los equipos. Ya era un poco mandona de pequeña…”, narró a Vicente Del Bosque en una entrevista para El País. Contaba su madre que tal era su pasión que le dijo a su padre que había que apuntarle en un equipo. Probó en el de su pueblo, Mollet del Vallés, pero no le gusto porque los niños “no pensaban en el fútbol”. Así que se fue a Sabadell. Era el año 2001. Su padre le tenía que llevar y traer a los entrenamientos, ya que estaban a once kilómetros de casa, desde que tenía seis años. Era la más pequeña y apenas tenía minutos. Ella contó que mientras estaba en la banda viendo a su equipo jugar cogía las botellas de agua y las vertía sobre la arena, con ese barro hacía castillos de arena. Ahí empezó a imaginarse esos pases imposibles y goles inverosímiles. Mientras esperaba su oportunidad en la banda observaba, estudiaba y aprendía. Porque desde que tocó su primer balón, sabían que iba para estrella. De ahí logró ingresar en La Masía. Llegaba al equipo de su vida. Tantas veces en las gradas del Camp Nou con su padre y ahora podía defender los colores de su club. Sin embargo, entonces, el Barcelona no tenía equipos de todas las categorías y tuvo que irse sólo un año después de su llegada. El Espanyol no dudó en ‘ficharla’. En la cantera perica fue creciendo y haciéndose futbolista.

El soñado debut en Primera

Fue subiendo escalones a base de trabajo. Su padre era su mayor mentor, el que le criticaba después de cada partido y le pedía más y más trabajo. Para llegar a la cima no sólo había que ser una niña prodigio, había que trabajar como un peón. Y Alexia, aunque se enfadaba, entendió que tenía que entrenar al cien por cien cada día para ser la mejor. Así, Alexia debutó en Primera el 25 de abril de 2010 en el último partido liguero del Espanyol de la mano de Óscar Aja. Entró en el minuto 62 de la goleada de las pericias a la Real Sociedad (6-0). El propio técnico contó en Marca lo que le vio a la joven futbolista de sólo 16 años para darle la alternativa: “Era muy receptiva, entendía a la primera los conceptos que se la explicaban y los aplicaba a la perfección. Era una chica muy maja con un comportamiento ejemplar. Es la futbolista con más clase que he podido entrenar”, dijo Óscar Aja. Allí, entre jugadoras de la talla de Vero Boquete, Torrejón, Diéguez, Meseguer o Monforte apareció una futbolista diferente, con un guante en el pie izquierdo, una visión de juego fuera de lo común y una idea de fútbol que entonces no se entendía. Ella llevaba el tiki-taca en la sangre. Allí ganó su primer título, la Copa de la Reina (2010) y se hizo con un sitio en el once titular en la siguiente temporada a su debut. Alexia apuntaba alto…

El entonces seleccionador Sub-17, Jorge Vilda, no dudó en llamar a la joven Alexia a filas en 2009. Con La Rojita pronto se hizo líder en el campo y logró dos Campeonatos de Europa Sub-17 (2010 y 2011) y la primera medalla en un Mundial para España. En Trinidad y Tobago, Alexia y sus compañeras se colgaron el bronce en 2011.

Aventura fuera de Barcelona y el revés de su vida

Las cosas iban bien y Alexia fichó por el Levante en busca de una aventura nueva. Por primera vez se iba lejos de la Ciudad Condal buscando un nuevo reto. En Valencia fue su gran explosión y, probablemente, el año más complicado de su vida. Llegó con sólo 17 años y ganas de triunfar y demostrar que no era promesa, sino una realidad. En el conjunto granota, dirigido entonces por Antonio Contreras, la futbolista dio un paso más en su carrera. Se pulió en aspectos importantes como aprender a utilizar su pierna menos buena (la derecha) o conceptos tácticos que a la larga han sido fundamentales en su vida.

En mayo de 2012 llegó un hecho que golpeó con dureza la vida de Alexia. Estaba en plena temporada con el Levante, lo jugaba absolutamente todo (terminó con 34 partidos jugados y quince goles), pero nadie podía prever que la vida iba a darle este revés. Jaume, su padre, falleció y con él se fue uno de sus apoyos más importantes. Su mayor crítico y su mayor fan. “Por quien hago todo, espero que estés muy orgullosa de tu hija: ahí donde estés, esto es para ti, papá”, dijo Alexia cuando recibió el Balón de Oro. Porque su padre fue, es y será su gran inspiración, el motor que le hace seguir y trabajar más cada día. Él fue quien le inculcó que para ser la mejor había que trabajar más que nadie. Y se quedó grabado a fuego en su mente. “Cuando murió, ella tenía 18 años y su hermana, tres menos. Él se desplazaba siempre con ella para arriba y para abajo en los entrenos y yo me quedaba con la pequeña, excepto los fines de semana que íbamos todos a verla jugar. Ella lo dialogaba todo con él sobre los partidos, en casa, en el campo, todo”, explicó su madre Elisabet en una entrevista. El fútbol fue su refugio, lo que le hacía continuar y le empujaba a seguir. No dudó en ir al campeonato de Europa Sub-19 a pesar de la cercanía del hecho. El fútbol y su familia fue su terapia para superarlo y es su homenaje constante a quien lo dio todo para que triunfase…

El equipo de su corazón

Tras ese revés llegó uno de los momentos más felices: el Barcelona llamaba a su puerta. No dudó ni un minuto y fichó por el equipo de su vida. Al fin, uno de sus sueños se cumplía. En la Ciudad Condal fue quemando etapas y sumando títulos a un palmarés envidiable. El equipo fue creciendo y ella, como el Barcelona, fue haciéndose cada día más grande. Pasó de ser la novata a la líder del equipo. Mejoró en cada aspecto de su juego y el equipo azulgrana fue convirtiéndose en una máquina de hacer fútbol. Ella siempre ha sido la directora de orquesta. Jugó en una banda, en la otra, pero al final encontró su sitio en el medio, con libertad de movimientos y llegada

al área contraria. Fueron tres Copas de la Reina y tres Ligas antes de que el Atlético se engrandeciera y les birlase tres campeonatos domésticos. Aunque cada día el equipo era mejor, Alexia y sus compañeras no conseguían batir a las rojiblancas. Eso sí, en Europa era otra cosa. Primera semifinal en 2017, la final en 2019 y el cambio de chip. Alexia, para entonces, ya era una estrella, pero no actuaba como tal. Con humildad y ambición se propuso junto al Barcelona lograr lo que entonces parecía imposible: ser campeonas de Europa.

Pero no sólo soñaba con el Barcelona, también con España. Su progresión era tal que el entonces seleccionador, Quereda, no dudó en llamar a Alexia y le hizo debutar con la selección absoluta ante Dinamarca en un partido previo a la Eurocopa de Suecia de 2013. Desde entonces, Alexia ha sido una fija con la Selección. Dos Eurocopas y dos Mundiales por medio, Alexia es una pieza clave en el gran momento de La Roja que aspira a todo en Inglaterra el próximo verano…

El año de su vida: 2021

Tras un 2020 en el que el Barcelona arrasó y Alexia firmó unos números de película (26 goles en 44 partidos), llegaba el reto de la Champions. Era el gran objetivo, sin olvidar el resto, claro. Y fueron paso a paso, con mano de hierro deshaciéndose de rivales en el viejo continente hasta plantarse en la final ante el Chelsea. Era el momento de dar ese paso adelante y demostrar que el fútbol español está preparado para competir con cualquiera. Y ese 16 de mayo de 2021 ha pasado a la historia como la primera vez que el fútbol femenino español conquistó Europa. Alexia, renqueante por unos problemas físicos, marcó el 0-2 de penalti en la goleada 4-0 a las londinenses. El Barcelona era campeón de Europa. La primera Champions del fútbol español ya estaba en casa.

Aunque lo más llamativo, no fue lo único que ha pasado en este 2021 que está cerca de poner su punto final. Alexia ya es parte de la historia del Barcelona y del fútbol español, pero se empeña en hacer su figura más grande. Ella se convirtió en la primera mujer en marcar en un partido oficial en el Camp Nou, en el derbi ante el Espanyol en el día de Reyes (5-0). Antes también había estrenado la cuenta goleadora del recién estrenado Johan Cruyff en 2019. También se ha convertido en la primera futbolista española en ganar el título a la mejor jugadora de Europa, la mejor centrocampista e incluida en el once ideal de la competición. Batió el récord de partidos internacionales con España que ostentaba Marta Torrejón y ya suma 93 duelos con La Roja. Y para ponerle la guinda al pastel, levantó su primer Balón de Oro…

La humildad por bandera

Pero esto no ha terminado. Alexia, aunque parece una veterana en el campo y fuera del él, sólo tiene 27 años. Sus actos hablan por si solos. Como capitana de la Selección lidera a una generación llamada a hacer historia. Su cambio de dorsal en honor a Virginia Torrecilla, que está de baja por un tumor cerebral, es una muestra más de su grandeza.  Ella demuestra cada día que lo importante no es ser la mejor, sino que el fútbol femenino español siga creciendo como lo está haciendo. “Yo siempre doy el 100% en los entrenamientos, en los partidos, en el vestuario con mis compañeras y no creo que un premio vaya a cambiar nada. Sí que quizás haya más reconocimiento, pero no hacia mí, hacia el fútbol”, dijo a Del Bosque y añadió: “El fútbol en general. En el fútbol español. Se trata de relativizar cuando te suceden estas cosas y también saber relativizarlas cuando no vengan. Hay que centrarse en lo que depende de ti”. Y de ella depende intentar seguir siendo la mejor. Alexia se forjó en oro desde sus inicios, pero aún está en la flor de su carrera. «La mejor versión de Alexia está por llegar”, advirtió Jorge Vilda, seleccionador nacional. Ya no es aquella promesa que debutó con 16 años en el Espanyol, ni esa realidad que deslumbró en el Levante. Alexia ya es leyenda del fútbol español…

 

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